Introducción
Si usas sensor de glucosa y alguna vez te has hecho una radiografía, este artículo te interesa.
Hace poco viví una situación que me hizo darme cuenta de algo importante: aunque los sensores son una herramienta increíble, no siempre son infalibles.
En mi caso, una simple radiografía acabó provocando lecturas erróneas durante casi dos días, y si no hubiera comprobado con una glucemia capilar, podría haber terminado en una hipoglucemia fuerte.
Te cuento exactamente qué me pasó y qué deberías hacer tú si te ocurre algo parecido.
🎥 Vídeo relacionado
En mi canal explico esta experiencia en vídeo, mostrando exactamente lo que pasó y por qué es tan importante contrastar lecturas en estos casos.
📸 Qué prueba médica me hice y dónde llevaba el sensor
Me realizaron una radiografía en el hombro izquierdo, justo en el mismo brazo donde llevaba colocado el sensor de glucosa.
Según la información oficial, los sensores FreeStyle Libre 2 Plus no están preparados para soportar pruebas como radiografías.
Y en la mayoría de casos seguramente sea así…
⚠️ Las lecturas que no cuadraban
Durante horas, el sensor me marcaba valores bastante estables, alrededor de 170–180 mg/dL, algo que ya me parecía un poco extraño porque no había comido nada fuera de lo normal.
Más tarde, sin ningún motivo aparente, la lectura empezó a subir hasta marcar 310 mg/dL.
Aquí fue cuando algo no me cuadró del todo.
🧪 La prueba capilar que lo cambió todo
Como no me fiaba, me fui a un baño público y me hice una glucemia capilar.
👉 Resultado: 104 mg/dL.
En ese momento me di cuenta del peligro me había evitado:
si hubiera corregido esos 310 “falsos” con insulina, me habría provocado una hipoglucemia muy fuerte.
⏱️ ¿Qué pasó después con el sensor?
Decidí no quitar el sensor, pero sí no tomar decisiones importantes basándome solo en él.
Durante aproximadamente 48 horas, las lecturas siguieron siendo poco fiables.
Pasado ese tiempo, el sensor empezó a mostrar valores que volvían a coincidir bastante bien con las capilares.
A partir de ahí, todo volvió a la normalidad.
🧠 ¿Por qué puede pasar esto?
Aunque los sensores estén diseñados para resistir radiografías, cada cuerpo y cada situación es diferente:
- La proximidad exacta de la radiografía al sensor
- El tipo de prueba
- El estado del sensor en ese momento
Todo eso puede influir y provocar lecturas erróneas temporales.
✅ Mi recomendación si te haces una radiografía con el sensor puesto
No es para alarmarse, pero sí para ser prudentes.
👉 Si después de una radiografía, TAC u otra prueba médica tu sensor empieza a marcar valores que no cuadran:
- No confíes ciegamente en el sensor
- Verifica con una prueba capilar
- Evita corregir valores “raros” sin confirmarlos
Los sensores ayudan muchísimo, pero no sustituyen el sentido común ni la comprobación cuando algo no encaja.
💙 Conclusión
Este tipo de situaciones no se cuentan mucho, pero creo que es importante compartirlas para que otros diabéticos no pasen por un susto evitable.
Si este contenido te ayuda, en la web y en mis redes sigo compartiendo experiencias reales, consejos prácticos y situaciones del día a día con diabetes.
